Universidad

Huelgas de estudiantes, no somos unos tunantes

No te haré perder el tiempo intentando explicar mi visión de por qué hay que reaccionar ante los recortes en educación. Tu trabajo es educarte, y lo siento, pero no vas a conseguirlo si no te mueves. Sin embargo hoy vamos a hablar de un fenómeno que acompaña a las huelgas de estudiantes. Sus consecuencias.

Cuando empecé a ser representante de alumnos en el IES Monte das Moas (xa choveu todo o que podía chover), siempre me costó explicarle a mis compañeros por qué una convocatoria de huelga no podía significar una falta a clase justificada. La primera barrera a tumbar fue aquella que no reconocía el derecho a huelga de los alumnos de 1º y 2º de la ESO, la segunda sería enseñar la diferencia entre hacer huelga para no ir a clase y hacer huelga para lograr un objetivo. Nunca lo conseguí del todo, pero logré que muchos lo entendieran mucho antes de lo que les tocaba.

Sin embargo, volvamos a la de la justificación de las faltas de asistencia. Los trabajadores, cuando se ponen en huelga, detienen su trabajo, su producción (sea del tipo que sea) con el objetivo de generar un prejuicio y llamar la atención sobre la situación injusta que debe ser cambiada. Los estudiantes nos tenemos a nosotros mismos como producto, no paramos de producir, solo dejamos de ir a clase, por tanto, ¿que consecuencias asumimos como consecuencia de ejercer nuestro derecho a la huelga?.

En primer lugar, ir a la huelga debe suponer una falta de asistencia no justificada, ya que esta falta está fuera del sistema. Sin embargo, al igual que ir a la huelga no puede perjudicar a la estabilidad del trabajador, no puede afectar a su futuro, esta falta no puede suponer un descenso grave en la nota final ni una sanción disciplinaria (en muchos institutos 60 faltas de asistencia no justificada suponen una falta grave, un día de expulsión, una huella en el expediente académico).

Aclarado eso, ¿tenemos derecho a exigir a nuestros compañeros que no vayan a clase para así no perder los contenidos de ese día? Por supuesto que no! ellos ejercen su derecho como nosotros hacemos el nuestro. Tampoco tenemos derecho a exigir una clase de recuperación, aunque los docentes, si verdaderamente se preocupan por los alumnos a los que educan, deberían intentar facilitar esta posibilidad.

Muchas personas opinan que las clases no deben recuperarse, por que eso supone faltar a los fundamentos de la propia huelga, sin embargo yo no estoy de acuerdo. Somos estudiantes y nuestro futuro es lo importante, si nos ofrecen la posibilidad debemos asistir a las clases de recuperación sin dejar que esto afecte a la protesta que queremos llevar a cabo. Así demostramos que como ciudadanos, a diferencia de lo que hacen muchos políticos, cumplimos con nuestra parte y exigimos que se nos corresponda cumpliendo.

Por haber llegado hasta aquí, un refuerzo positivo, un premio para que sigas viniendo. Una caricatura verdaderamente genial.

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La burbuja Bibliotecaria

Hace tiempo que diversos especialistas vienen informando de la existencia de burbujas especulativas en varios sectores económicos y productivos, sin embargo, aunque cada vez conocemos mejor este fenómeno, hay una burbuja de la que todavía no ha hablado nadie: La burbuja bibliotecaria.

La burbuja bibliotecaria es un concepto nuevo, consiste simple y llanamente, en la sobre valorización de un sitio en un biblioteca, y el pago de un coste abusivo para conseguirlo. Seré más claro.

Durante los exámenes universitarios, las bibliotecas de todo el país se saturan de estudiantes nerviosos, hasta el punto de que algunos días es literalmente imposible encontrar un sitio (de hecho, esa es la razón por la cual estoy escribiendo este post en lugar de estudiar).

Esta dificultad/imposibilidad genera estrategias cada vez más competitivas para conseguir un sitio, desde levantarse tempranísimo para hacer 1/2 hora de cola y poder coger un sitio, turnarse para ir a coger sitio para varios compañeros, levantarse temprano, coger sitio, y volver a la cama, etc. Es decir, que muchos universitarios hacen auténticas locuras por tener un sitio asegurado en una biblioteca, aunque de las 16 horas que lo tengan reservado solo lo utilicen 3 o 4.

Esto crea a unas personas peculiares. Los sitio tenientes, también conocidos como especuladores bibliotecarios, que son aquellos que madrugan para hacerse con una gran cantidad de sitios con intenciones oscuras.

Por otro lado, las Universidades públicas (aunque en mi caso hablo de la USC) se deciden a inflar el precio de los espacios al no sacar más al mercado bibliotecario, sin duda temen a la inflación bibliotecaria, otro proceso complejo. Este determinismo absurdo crea situaciones como la de la biblioteca Concepción Arenal que tiene una sala para investigadores con más de 100 plazas vacías cada día protegidas por una cinta de las de los aeropuertos.

Este realidad suscita procesos y formas de pensar muy diversas, entre ellas:

  • Pánico entre los especuladores bibliotecarios: Personas que se han levantado temprano para coger sitio para toda su pandilla, han desperdigado sus folios por una mesa para que parezca totalmente ocupada, y pasan más rato pendientes de que nadie les “robe” un sitio que de estudiar.
  • Proteccionismo económico: ¿Los de selectividad? Que se vayan a estudiar a su **** casa, que esto es para universitarios (claro, tendemos a olvidarnos de que las bibliotecas son un servicio público y que los chicos de institutos carecen de servicios de sala de estudio).
  • Conversión en agencia calificadora: Son aquellos estudiantes que se dedican a contar cuantos descansos hacen sus compañeros o cuanto estudian.

Pero también suceden otros procesos divertidos, y es que cuando un producto vale mucho, tendemos a pensar que es un producto de calidad, que nos da un buen estatus y por consiguiente, que es un producto que necesitamos. Esto también genera distintos perfiles comportamentales interesantes:

  • Los grupos de discusión: Discusión y charla, son grupos de amig@s que acuden a la biblioteca para estudiar juntos y dedicar su tiempo al debate sobre las complicaciones en el parto de las vacas pasiegas en lugar de estudiar. Sin duda estas personas estudiarían mejor en una cafetería, que además allí te dejan tener el café encima de la mesa.
  • Los grupos de trabajo cooperativo: Grupos de amigos que estudian en conjunto y a media voz durante toda la tarde, que podrían estudiar en casa pero se van a la biblioteca por que mola jugar con la norma de no hablar, son unos malotes.
  • Los acaparadores: Suelen ser de medicina y suelen llenar una mesa de manuales y materiales de diverso tipo, no sé si los acaban utilizando todos, pero desde luego se montan un centro de documentación personalizado ocupando el espacio de tres o cuatro personas.

Tras haber explicado todos estos procesos y saber que la burbuja está apunto de estallar, sólo me falta preguntarme cuanto tiempo tardará en aparecer un grupo de estudiantes indignados que se decida a cruzar la imbatible barrera de coger y ocupar la sala de investigación de la conchy (recordemos, protegida con una cinta de las de los aeropuertos), o de pedir, formalmente la apertura de una tercera biblioteca en fin de semana.

Por que en palabras de la sabia Soraya Cruz Portela “los sitios tendrán que subir, más que nada, por que cada vez somos más estudiantes”.

Por tanto universitarios, no podemos permitir que el mercado bibliotecario nos chupe la sangre, debemos luchar y exigir un modelo más sostenible y justo, para que los Sitio Tenientes dejen de ser el grupo opresivo que nos impide aprobarlas todas y pasar un verano a lo American Pie.

La prepotencia del dirigente

Hoy, la asamblea de Rectores de las Universidades de nuestro país ha decidido, por unanimidad, dar plantón al Ministro Wert en el Consejo de Universidades.

Esta decisión, polémica y desesperada responde a una realidad vergonzosa, y es que el ministro se niega a debatir el decreto ley que afecta directamente a la financiación, horas docentes, becas y precio de las matrículas universitarias. Se niega a debatirlo con los dirigentes políticos de las instituciones a las cuales afecta la medida.

ImageCambiemos un poco el planteamiento y pensemos en el mismo gobierno y una situación distinta. Imaginemos que el ministro de economía decide cambiar por completo la ley que afecta a los impuestos que deben pagar las grandes empresas, o más concretamente los bancos de nuestro país. ¿Sois alguno de vosotros capaces imaginaros la escena en la cual los directivos de estas entidades sean ignorados?. Lo siento, pero yo no.

Este post se llama la prepotencia del dirigente, y este nombre tiene un sentido. El ministro Wert declaró (según recoge La Razón), que los Rectores (a los cuales yo calificaría como los dirigentes y responsables de los organismos con más capacidad de análisis de todo el país) no son conscientes de las dificultades que estamos pasando. Lo llamo prepotencia, por que tiene gracia que sea él quien acuse a otros de hablar sin conocimiento de causa.

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Y es que, como la ignorancia es muy osada, hay que hablar de no tener ni idea:

No tener ni idea de los problemas que tenemos es obviar la masificación en las aulas… y de hecho hacerla más patente.

No tener ni idea de los problemas que tenemos es considerar que la universidad pública debe ser autofinanciada, y por consiguiente pretender aplicar una subida de las tasas de matrícula del 66%.

No tener ni idea de los problemas que tenemos es asumir que el estado reparte demasiado dinero en becas, y por consiguiente, en lugar de racionalizar su reparto y hacerlo más justo y equitativo, reducir su cuantía.

No tener ni idea de los problemas que tenemos es pensar que el plan bolonia es una tontería, y por tanto aumentar las horas de docencia al profesorado, evitando así un sistema educativo más cercano y personalizado.

No tener ni idea, señor ministro, es insultar a los rectores de las universidades públicas, desoyendo su consejo y pretender hacer con nuestro dinero (el de todos los españoles) lo que a usted se le venga en gana. Puede aumentar las partidas para corridas de toros y descender las partidas para educación, estoy convencido de que sus amigos se lo agradecerán, pero quizás algún día tenga que salir al ruedo a intentar que la opinión pública no lo linche a nivel político.

No se preocupe por la prepotencia del dirigente, yo seré uno de los picadores argumentales.

Parón por exámenes

Hace muchos años, los Griegos tuvieron que esperar 10 años ante las puertas de Troya hasta que, con una ingeniosa treta, lograron entrar al interior de la ciudad. Después hicieron lo de siempre, arrasarlo todo, montar a sus mujeres y violar a sus caballos (en contra de lo que digan los matemáticos: el orden de los factores siempre altera el producto).
 
Estoy intentando encontrar una treta que me permita dar contenido a este blog, pero de momento no se me ha ocurrido. Si me viene el insigth pronto, prometo cosillas, si no, nos vemos en Julio.
 
También podemos vernos en las redes sociales, que esas no las dejo de lado.

Un merecido agradecimiento (I)

Estoy en medio de una clase de psicología del pensamiento y no tengo mucho tiempo para escribir, sin embargo, debo hacer dos posts rápidos primando el segundo por encima del primero, por su importancia y la fuerza emocional del mismo.

El primero de estos agradecimientos va para el sindicato universitario Comités Abertos, los que me conocéis sabéis que nunca agradecería nada a ningún sindicato sin un buen motivo, y os toca decidir si hay motivo o no.

Quiero agradecerles que hayan hecho su trabajo, cosa que no es poco, por que es la primera vez en tres años como estudiante de la USC que puedo escribir, decir o pensar algo como esto.

Hoy, tres representantes de Comités se acercaron a mi aula en 2º de Psicología para informar de la manifestación convocada para el jueves 10 de Mayo. Es la primera vez en mi vida que un representante acude a mi facultad a explicarme lo que hacen para representarme a mi y a mis compañeros. Sé que es su tarea y que nadie merece ser felicitado por hacer lo que debe, sin embargo, por la fuerza de la pasividad circundante, debo cumplir con mi deber, y agradecerles su trabajo.

Alumnos de las Facultades de Ciencias de la Educación y Psicología irrumpen en el Claustro de la USC para protestar por la subida del precio de las matriculas universitarias

 Nota previa: Todos los que me conocen saben de sobra que el humor no es lo mío, pero que una crónica sería tampoco podría serlo. He optado por tanto por una mezcla de las dos para contaros estos hechos. No busco ni pretendo la objetividad periodística, ni tampoco crear un documento que sirva como carta de presentación de la Asamblea de la Facultad de Ciencias de la Educación y Psicología, lo que busco es explicar por escrito lo que he tenido que explicar verbalmente a muchas personas. 

El 25 de Abril de 1974 un soldado fue visto con un clavel en la mano, poco después sonó Grândola Vila Morena en La Radio y todo el pueblo salió a la calle a llenar la jarra de la libertad que hacía ya tiempo que asían con desesperación. Y 38 años más tarde, un grupo de estudiantes de Ciencias de la educación tomaron conciencia de las consecuencias del decreto Ley aprobado este sábado por el actual equipo de gobierno de España.

A decir verdad, llegué un poco tarde, a eso de las 11:15 el petate ya estaba montado y los ánimos estaban alterados, ya había un cristal roto, un par de seguratas más asustados que enfadados y unos 150 (podrían ser perfectamente 200 o 300, doy la cifra que puedo asegurar) alumnos de Psicología, Pedagogía y Educación Social protestando delante del salón de actos de la facultad de Psicología.

La misión, lograr que el Claustro de la USC se posicione en contra del decreto que pretende subir el precio de las matriculas universitarias; la consigna “que no nos representan” y otras buenas perlas nunca antes escuchadas (SARCASM); el método… bueno el método quizás no fue lo más cuidado.

La realidad fue que estos 150 alumnos entre los que me encontraba se agolparon para intentar reivindicar sus derechos sin ningún tipo de organización previa, lograron que el Rector saliera a explicar la situación y el Juego de Tronos cambió para que pudiéramos ver una nueva realidad en el tablero.

En esta sesión del Claustro Universitario no se tomaría ninguna decisión sobre el tema de las tasas, y la reunión en la que de verdad se hablará el tema será este viernes 27 de Abril, en la rectoría, no Pazo de San Xerome. Aún así y con la pretensión de calmar los ánimos, se permite que un pequeño grupo entre al salón a expresar la opinión de la masa.

El siempre interesante capítulo de cómo algunos no se sentían legitimados para representar a sus compañeros o de cómo otros no querían ceder su representación si no que querían hacer uso de la democracia más directa (oséase, irrumpir en el salón y protestar directamente… los 150) por considerar inútiles a los delegados que ellos mismos eligieron, me lo saltaré en aras de ahorrarnos tiempo y quebraderos de cabeza. Propongo a los lectores interesados que se acerquen a la próxima reunión de su comunidad de vecinos para profundizar en la realidad de los hechos.

Tras todos estos hechos, se quedó en realizar una Asamblea de las facultades de Ciencias de la Educación y Psicología en el aula 6 – 7 del módulo D, y lo cierto es que fue una asamblea sin incidentes, sin grandes enfrentamientos y ciertamente ejemplar en las formas. Cabe destacar que participaron en la Asamblea 3 representantes de alumnos en el Claustro de la USC, quienes criticaron las formas de la movilización espontánea pero apoyaron el espíritu de la protesta. Así mismo, uno de ellos, miembro de la Liga Estudantil Galega contribuyó en gran medida a la comprensión del problema y de por qué ciertos métodos no eran lícitos o posibles. Si venga, yo hablando bien de la liga, Rivera debe estar saltando de alegría.

Se debatió sobre la legitimidad del actual Claustro para representar a la USC.

Los menos, Profesorado (51% de los votos) los más, Alumnado (28% de los votos) el resto, Personal no docente y estudiantes de 3º Ciclo (21% de los votos).

Se debatió sobre las acciones a llevar a cabo, y sobre todo los métodos y medios, primando la protesta pacífica y la información, así como la promoción de nuevas Asambleas en otras facultades para hacer partícipes de la inquietud nacida en nuestra facultad a todos los miembros de la comunidad educativa.

Las conclusiones han sido las siguientes:

  1. Creación de una Asamblea de Facultad que no desaparecerá hasta que veamos nuestros derechos salvaguardados.
  2. Creación de un manifiesto que será leído por un representante de la Asamblea en la reunión que tendrá lugar el Viernes 27 no Pazo de San Xerome, praza do Obradoiro.
  3. Convocatoria de una nueva asamblea para mañana, jueves 26 donde este manifiesto será aceptado y se ultimarán los últimos detalles.
  4. Asistencia masiva a la manifestación que tendrá lugar delante do Pazo de San Xerome el Viernes 27 a las 11:00 horas, sin pancartas de partidos, únicamente como asamblea de Psicología.

En definitiva, te resumo (seas quien seas)

Si eres un romántico lo siento, no hemos vivido una nueva revolución de los claveles ni han sonado grandes himnos con fuerza, pero si sientes lo que nosotros sentimos comprenderás que el romanticismo pierde importancia.

Si eres un revolucionario que cree en la fuerza y la acción lo siento, no hemos irrumpido en un Claustro Universitario para bloquear cualquier mecanismo democrático, hemos recurrido a la Democracia para ponernos de acuerdo.

Si eres un rancio que quería ver a un grupo de rojos despotricando contra el sistema y pidiendo anarquía lo siento, hemos aceptado nuestra parte de responsabilidad y hemos decidido, en consecuencia, actuar de forma organizada, pacífica y coherente, quizás deberías sumarte.

 Si eres un social demócrata convencido y crees que es posible crear un mundo mejor a través de la participación activa y la expresión de la opinión popular, nos vemos pronto.

Agradecimientos especiales a Emma por el feedback 😉