antiestrés

La puerta anti estrés

Llevo cinco años viviendo fuera de casa por mis estudios. En estos cinco años he vivido en cinco pisos distintos, pisos de estudiante, pequeños, viejos, con defectos y desperfectos. Pisos en los que han vivido otros muchos antes que yo y donde la primera llave, la que era “la buena” se perdió tiempo atrás y la que te toca es una llave copiada, de una copiada, de una copiada de la original.

Cualquier estudiante que viva en Santiago sabe que las llaves “recopiadas” tienen el defecto de abrir mal, sin embargo, a lo largo del curso vas comprendiendo el truco y al final puedes abrir como si nada. Este año me he topado con una puerta y una llave totalmente diferentes. Mi edificio tiene una puerta anti estrés.

La puerta de mi portal abre con dificultad, sin embargo, por más que he intentado encontrar el “truco” de la cerradura, he sido incapaz. Ni empujando, ni sacándola levemente para fuera, ni moviendo en zigzag… ninguna de las estrategias clásicas del estudiante funcionan con esta puerta. Su truco es mucho más interesante. (más…)

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